viernes, 4 de julio de 2014

Huir, crecer



Donde hay amistad no llega el olvido,

El deseo
en la garganta tropieza,
pero resbala
y llena el estómago.
No duele la soledad
sino el recordatorio.
No duele el silencio
sino la incomprensión.
Y sin desear no sufre
ni se arrepiente
el que no espera nada.
Pero como autómata vive
si es que eso no es estar muerto.

sólo queda el alma en vilo.

lunes, 30 de junio de 2014

Goodbyes



When the beer runs dry
and hands find their labyrinth,
reasons stay out of sight.

Promises lure us into racing,
we chase lights, lighting sighs.
Our heart bumps at crossing eyes,
always out of reach.
For men judge
and gods play,
men dream
and dreams fade.

miércoles, 25 de junio de 2014

En julio

El fantasma de un deseo
como grito ahogado
y temblor interno.
Un tropiezo tras otro
sin que queden piedras.
Tan sólo la insinuante sombra
de una trampa oculta
tras una verdad ausente.

Y en el desvelo de un sueño,
un minotauro enfermo
innoble bestia y peor hombre,
aún silba a la mañana.
Al alba, de desespero,
cruza el verde laberinto
a través de los setos.
Rasguño a rasguño
la madera llega al hueso,
la sangre tiñe las hojas
y la carne se desvela
ante un sol poniente.
Indigno monstruo,
ahora desfigurado,
parece al fin humano,

pero no libre.

martes, 3 de junio de 2014

(En)trevidas

A ratos nada falta
y a veces todo sobra.
Los testimonios mudos
de los restos entre las vías.
Sobreviviendo de la roca
y el calor de cada día.
Acomodados
a la poca benevolencia
de un tiempo vehemente
en su pasar.
Rocas sonrojadas,
que no cambian,
en eterno rubor
de indiferencia y óxido.
Un amor de acero y hojarasca
danzando con las bolsas vacías.
Un cementerio
de cigarros sin acabar
y vasos deformados.
Y en las lápidas el epitafio
y recuerdo insípido
de los labios que los besaron.

Cada día el consuelo
de recibir a nuevos desterrados
y ráfagas de perfume
como brisa traicionera
de un fugaz viajero.
Poco a poco olvidando,
pero más bien felices,
fundiéndose en el paisaje.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Solitude

O una amistad fortuita
que se torna esencial.
Días, ideas
que se escurren
entre las olas
de tan gris materia.
Disueltas en sensaciones
más allá de nuestra cintura,
a la altura de otros ojos.
Con cada píldora
como cápsula de emergencia,
sin huir, tan sólo mentiras
que hacen de placebo.

martes, 13 de mayo de 2014

Riesgo

La brasa se acerca,
rodea los labios
y calienta la cara.
Pero no explota.
El frío, como retroceso,
eco del látigo
de un aire viciado.
Un reguero que resplandece
cuando la piedra muere,
quemada viva, humillada
en un sin fin de chispas.

Hoy ya no queda,
y cuanto más adentro,
más lo aborrezco.
Estoy harto de cascadas,
de perseguir constelaciones
entre nubes amarillas,
prendiendo instantes
como antorchas de la noche.

viernes, 9 de mayo de 2014

Teselas

Como alargadores,
sin saber cuánto,
sin saber hasta cuando.
Como uno que se mantiene
al filo, y falla.
Quebrado cual teja recocida
hasta que otra la sustituye
y no se ennegrece,
sólo refleja la corriente
que remonta  y cruje.
Demente, desmantelado,
cuando se remueve la piel
pero no queda nada.

Inflados como globos
de mercurio,
buscando el molde,
acomodados en el espino.
Un camino de ascuas
y un cielo de cenizas.

miércoles, 9 de abril de 2014

Roommate

Hoy vivo solo,
pero hace tiempo
que alimento un monstruo.
Colecciona mis insomnios
y vueltas en la cama.
Recoge sueños olvidados,
frutas de la impotencia,
o mi inquietud tras el teclado.
Cuenta las miradas al reloj,
al móvil, y cuando despierto
en la noche cerrada,
observa desde alguna esquina.
Busca el brillo
de mi sudor frío
y destila frustraciones.
Se encarga de los platos,
paga las facturas,
cocina y conversa
con efectividad de autómata.

Se enraíza y crece,
desde dentro, sin control,
y al final uno sólo puede
compartir el piso
y aceptar al extraño.



lunes, 7 de abril de 2014

Aquel invierno, el canal se heló...

Un hombre, al frío,
en el fuego refugiado,
con el estómago vacío
pero la mesa llena.
Ella sonríe, y entiende,
todo embellece
con manos audaces
y mirada ávida.
Pero nada reacciona.
Y el silencio envuelve
a los dos amantes
por un mar separados,
ambos recordando
el abrazo que no llega.
Mirándose en la niebla
de un tiempo indiferente.
Enzarzados en deseo,
un duelo de luces
que sólo el cielo contempla.

viernes, 4 de abril de 2014

Thalassa! (O la furia)

Como de una guerra absurda
de la que nunca aprendimos
y llevamos al extremo.
Diez, treinta, cien, ¡tanto da!
Sólo hizo falta el ejemplo.
Quisimos ser los héroes
de asedios intangibles.
Perdurar en la memoria vana,
de la amnésica gloria,
como esclavo de un éxito atroz,
que nos otorga sentido.
Ora, todos somos griegos.
¡Grita!, la vida luchando,
¡respira!, la vida huyendo.
¡Reza!, los dioses cazando,
¡muere!, los dioses riendo.
Las descreídas, los ociosos,
las palabras de sobra
trabando los destinos.
Y el pasado como río
que arrasa, se desborda
hasta que al hombre extraña
su nombre y el espejo.

martes, 1 de abril de 2014

Breath (Gent, i tal com anem)

Los que duermen sin sueño
y despiertan cansados.
Los que duermen cansados
y despiertan con sueño.
Los cómodos en ascensores
o los que duermen en escaleras.
Cada cual prepara
el molde al que adaptarse,
el reloj o el collar,
corbata o sudadera.

Las arrugas marcan
mapas que no coinciden
y los ojos recogen
sabidurías diferentes.
Pero ambos con auriculares,

ambos torpes funambulistas.

sábado, 29 de marzo de 2014

Tierra en marinero

Las conversaciones casuales derivan
en gestas de (des)entendimiento,
pero estando empapados por dentro
se vagabundea en éxtasis y alegría,
sin que nadie pregunte, sin que paren
a pensar en los gritos, sólo la risa.
Bandazos, hasta que un cartel de neón
se refleja, inherente, en un rascacielos
apagado, tan oscuro, tan demente
como las nubes que captura.
Éramos gallinas ciegas buscando granos
de realidad, como quien a tientas
encuentra la sábana y está dada la vuelta.
Algo nos llevó a exiliarnos en la noche,
comprendiendo aleatorias preguntas,
componiendo nuestras respuestas.
Apresando estrellas en el infinito
de nuestros cerrados párpados,
siempre mudos, siempre al raso.
De imaginarios pasos seguimos el eco
mientras el aire se endulzaba
hasta volverse elixir y daga.
Porque siempre al cortar el hilo
cae la espada, y el rasgueo nos dejó
sueltos, rompiendo en la playa

como olas desconcertadas.

jueves, 27 de marzo de 2014

Lord of the Sorrows

Qué pena da la espera
y quien pierde la esperanza.
Qué tristes las baladas
y las nubes pasajeras
qué pena la gente austera,
 y los que derrochan.
Qué triste el que recuerda
y el que olvida,
y la gente sin sonrisas
y las bicis sin ruedas.
Qué miedo dan las sirenas,
y las mantas térmicas.

How frightful a blackout
in a moonless night.
How sorry when words
don’t come out right,
but even worse
if they get stuck,
starving in our mind,
grasping for some luck.

Al pie siempre de un limonero
empiezan a pudrirse las alas
de los ángeles muertos.
Se yerguen los caídos,
recientes, como fénix sin plumas,

tan sólo hombres inciertos.

viernes, 21 de marzo de 2014

A escalas

No hay condena
que la impaciencia no venza
pero sí colinas,
y edificios de sombras,
que siembran el suelo
de aprensión y desasosiego.

¿Quién ha dicho que el alba
era luz diáfana, casi mortecina?
Nada hay en ella de triste ni divina.
Sube cuanto puedas, 
si quieres conocer la verdad. 
Sube,
hasta que el aire falte
y el suelo sean las nubes.
Porque allí la noche parece
desglosarse y el sol no es astro,

sino cielo exaltado.

martes, 18 de marzo de 2014

La senda

Un hombre, un desierto.
Su sueño, su páramo.
El hombre, el mar,
su realidad, su yermo.
Los únicos honestos
que siempre viven
tal y como los recordamos.

El polvo se acumula
en los detalles y las ciudades
se arruinan. Secas avenidas
de árboles revolucionarios
reclamando la jungla.
Las luces se encienden
para los que queden,
para el que acuda.

Dentro, invisibles,
los órganos se enfrentan
y las ideas van tomando raíces.
Trepadoras enredaderas
cosen los ojos al tiempo
mientras las paredes

se van destartalando.

lunes, 17 de marzo de 2014

Indecible

Soñando como si el tiempo parase
seguimos en nuestra afable rutina
con la gracia de un gato que arañase
un árbol que sangra resina.

Y sin embargo el ojo sigue frenético
escudado tras el párpado, inquieto.

Mi piel se seca y vuelve arena
con  una caricia, con un suspiro,
dejando sólo los ojos como retiro
y público mudo de la triste escena.

Fuera ya la sudada sábana,
fuera ya la dura almohada.

Pero después se arrastran ávidos,
no ya ojos, sino diente y morro
de perro desenfrenado, entre impávidos
personajes de lengua de abejorro.

Los crispados dedos contra la madera
y el frío pie que flotando queda.

El hocico se daña y ensangrienta,
en los dientes, se graban las baldosas
y no ceja el perro en su cruenta
guerra por las hojas caprichosas.

El labio está inflamado y brilla,
al rechinar los dientes en baño bermejo.

Ese ansia, esa duda y pesar incierto,
como plantas nacidas de la roca,
no se va, se entierra, cuando mi alma evoca

la contradicción de estar despierto.

viernes, 14 de marzo de 2014

Hidalgos

Esta ciudad sí que duerme,
aunque necesite pastillas
porque el despertador no falla.
Las avenidas volcadas
y las islas acumulan vacíos,
humedad, advenimiento.
Acomodadas como butacas
que crujen pero balancean.

Esta ciudad entre dos ríos,
que en vez de fronteras
parecen estrías.
Entre pactos y restauraciones,
entre formalismos
entre montañas tumbadas,
y cada consejero, cada delegado,
firmando su retirada.
Pero cada día
abre el mercado,
se alquilan depresiones,
compraventa de pieles.

Y entre todos,
a cual más inconsciente
el corsé apretando.


martes, 11 de marzo de 2014

Viejos periódicos

De servicio silencioso
en tiendas de mascotas.
O absorbiendo el color
de una habitación
modesta recién pintada.

Ya nadie habla del valor,
porque ya no quedan proezas.
La verdad es un frasco
que se vende al mejor postor,
y los gastos de envío
corren a cargo del adicto.
Vamos construyendo escaleras,
por el placer de subirlas
y ver quién más alto llega.

Pero hoy aún hay gestas,
guerras de indiferencia,
y viajeros insensibles.
Tan fríos, tan poderosos
como el relámpago
y el retrato de sus cámaras.
Aún hay lucha, resiliencia
contra la injusticia,
una rebeldía atragantada
cuando el foco no enciende
y la voz se pierde.
Un actor perdido en el público,
al que el acomodador no deja
escapar de la butaca.

Porque el héroe sobrevive,
y no hace falta valentía
en baño de gloria y olvido.
Pero valor se necesita
para levantar cada día.

viernes, 7 de marzo de 2014

La cruzada

O una guerra
de antemano perdida
contra el entumecimiento.
También en busca
del desconocido grial,
frena el caudal el cuerpo.
Y el río se filtra,
marcando la roca 
moldeando el terreno.
Los diques se dejan llevar
y el cosquilleo en los dedos.
Y al fin las ideas se erosionan
y el corazón se inunda,
con los deseos al descubierto.

El lobo cansado
más lobo que nunca
aúlla cerca de la luna
con espíritu de telescopio.
O de mirilla,
que como túnel de muerte,
se nos instaura.
Cíclopes esta noche,
y repartiendo parches.

lunes, 3 de marzo de 2014

Enigma Machine

Quizás forma parte del ritual. Como el azote que demuestra que estás listo para vivir. 

No sé cuándo, ni quién, ni bajo qué órdenes, si a ti, a mí o a todos. Puede que sea parte de un apartado secreto en su juramento. 
Algo tan normal que ya nadie pregunta. ¿Pero acaso no sienta extraño? Al nacer algo ocurre que ya nunca volvemos a ser nuestros. 


He visto cómo perdemos las llaves, el móvil, el sueño. Incluso más de una vez hemos estado perdidos, pero algo falta desde mucho antes. Siempre, la presión del horario, la expectativa del cercano, el juicio del extraño, ante nosotros. Tanta preocupación, de la preocupación nacida, acumulándose en el rostro. Con sólo segundos de pausa, de placenteras treguas en el pensamiento ante la belleza sincera de ciertos momentos. Que por desgracia sólo duran lo que la mano tarda en retratarla y “subirla” como marca la pauta.

Pero, ¿alguien se percata? ¿Cómo me siento la mente tan lejana estando entre huesos tan bien encerrada?
Quizás acaban el trabajo esos hombres de blanco, no ya obstetras, puede que ascetas, pero más bien cirujanos. En tu mismo cumpleaños, las separan. Sólo las partes que suponen más peligro, con precisión sobrehumana, de formas aún no inventadas.
Las recogen y guardan en cajas numeradas, personalizadas, de cristal, de acero, aunque en realidad no importa. Pues nadie las verá, y no pueden decirte nada.
Y creo, que lo curioso no es lo incompletos que quedemos, sino el casi divino juego que comienzan.
Nos lo devuelven todo, como premios a lo largo de nuestra vida, y nos parecen nuevos, de fantástica naturaleza. Y tan extraños nos resultan, que tenemos que volver a aprender a vivir con ellos.

A trozos, órgano a órgano, eres perseguido, y el rastro te guía. Cada vez te pierdes menos, pero más confuso, cada vez más sabio, y quizás más vivo.

La última contradicción, yo mismo, y puede que ahora, la única que no quiero.

sábado, 1 de marzo de 2014

'Muun' months

Hace tiempo que creo
que no soy dueño de mí mismo,
hace mucho que vivo
en órbitas, presenciando,
cada vez más cerca
pero siempre sin descanso.
Porque pareces eterna,
omnipresente.
Llevas mis mareas,
que no mareos,
sino más bien desmayos
cuando mis manos
sobrevuelan tu piel.
Y tras todo veo,
como marca de agua,
tu rostro en las retinas.

A la blanca luz,
las pupilas dilatadas,
y más espero tu brillo
en la noche pulida,
donde mi reflejo
vive y aguarda.
Esas noches que faltas
me siento ciega bestia
aullando al silencio.
En viaje sin fin
tras el rastro de recuerdos.

viernes, 28 de febrero de 2014

Hacia el mar

Aún estoy despierto.
Con resaca de siesta,
apostando horas con la muerte.
Y perdiendo.
Soy el actor entre bambalinas,
sin acabar de tomar forma,
buscando excesos
y olvidando la escena.
Vagando hasta casa
en horas muertas, frías,
las de la vergüenza,
del camión de basuras
y el servicio de bicicletas.
Agrupo expatriados
Que saludan sus tierras
con un respiro.
Vuelvo a este austral oeste,
tan viejo como olvidadizo,
donde viven hombres de luz

en campos de fiebre.

lunes, 24 de febrero de 2014

Cikar

Hay quien comienza
un juego (secreto)
consigo mismo.
Se concede poder,
se autoproclama
caballero con derecho.
Es una rebelión de descuido,
un despecho programado.
Permitirse un respiro
y ganar una excusa.
Encontrar la huida 
de calma y sosiego,
huida al frío,
en forzada compañía
de amigos de vicios.
Es el juego más largo,
y el más entretenido
pues remueve horas
solitarias y necesidad,
donde son las cenizas
las que avivan las brasas.

viernes, 21 de febrero de 2014

Oromë & the hunter

Sin querer sentaba,
siempre alerta, siempre atento,
sin dejarse llevar,
sin diversión, sin sentimiento.
Vigilando la larga paz,
royendo por dentro
viejos odios y nuevos miedos.
Renqueaba de pereza,
frunciendo el ceño,
suspirando de impotencia,
cansado de la espera.
Quizás en su lecho
imaginase amenazas,
con demasiada ansia
escrutando desvelos.
Veía en las miradas
cien engaños
y un destello malvado
que no existía
pero surgió sembrado
por su indebida malicia.

Y cuando por fin cala
la duda, la desconfianza
y tanto reproche,
la traición cobra vida.
Quedando inaugurada la caza
del que por alumno tenía.
Y como un viejo lobo
que se propone
cazar a un joven oso,
el arco y la lanza coge.
Porque no dejará senda
sin recorrer,
ni musgo en los caminos.
Persigue el rastro
por la roca viva,
sólo estrellas de guía
por el agua olvidadiza.

Y al fin mata a la bestia,
pero no guarda trofeo.
Prepara una hoguera
que asusta al cielo
pero no deja memoria,
ni funde el hielo.

jueves, 20 de febrero de 2014

No hay consuelo

Cuando la ciudad se seca
y el hielo al temple
guarda el humo de mil desvelos.
Cuando el suelo tiembla
y el techo deja ver
la teja rota y cien agujeros.
Cuando la mano no llega
y resbala en el cristal
en que mi mejilla fría
choca su aburrimiento.
Cuando adoquines bajo la suela
y la brisa en desnudos árboles
son el único testigo.

Cuando alguien espera,
o echa de menos.