sábado, 29 de marzo de 2014

Tierra en marinero

Las conversaciones casuales derivan
en gestas de (des)entendimiento,
pero estando empapados por dentro
se vagabundea en éxtasis y alegría,
sin que nadie pregunte, sin que paren
a pensar en los gritos, sólo la risa.
Bandazos, hasta que un cartel de neón
se refleja, inherente, en un rascacielos
apagado, tan oscuro, tan demente
como las nubes que captura.
Éramos gallinas ciegas buscando granos
de realidad, como quien a tientas
encuentra la sábana y está dada la vuelta.
Algo nos llevó a exiliarnos en la noche,
comprendiendo aleatorias preguntas,
componiendo nuestras respuestas.
Apresando estrellas en el infinito
de nuestros cerrados párpados,
siempre mudos, siempre al raso.
De imaginarios pasos seguimos el eco
mientras el aire se endulzaba
hasta volverse elixir y daga.
Porque siempre al cortar el hilo
cae la espada, y el rasgueo nos dejó
sueltos, rompiendo en la playa

como olas desconcertadas.

jueves, 27 de marzo de 2014

Lord of the Sorrows

Qué pena da la espera
y quien pierde la esperanza.
Qué tristes las baladas
y las nubes pasajeras
qué pena la gente austera,
 y los que derrochan.
Qué triste el que recuerda
y el que olvida,
y la gente sin sonrisas
y las bicis sin ruedas.
Qué miedo dan las sirenas,
y las mantas térmicas.

How frightful a blackout
in a moonless night.
How sorry when words
don’t come out right,
but even worse
if they get stuck,
starving in our mind,
grasping for some luck.

Al pie siempre de un limonero
empiezan a pudrirse las alas
de los ángeles muertos.
Se yerguen los caídos,
recientes, como fénix sin plumas,

tan sólo hombres inciertos.

viernes, 21 de marzo de 2014

A escalas

No hay condena
que la impaciencia no venza
pero sí colinas,
y edificios de sombras,
que siembran el suelo
de aprensión y desasosiego.

¿Quién ha dicho que el alba
era luz diáfana, casi mortecina?
Nada hay en ella de triste ni divina.
Sube cuanto puedas, 
si quieres conocer la verdad. 
Sube,
hasta que el aire falte
y el suelo sean las nubes.
Porque allí la noche parece
desglosarse y el sol no es astro,

sino cielo exaltado.

martes, 18 de marzo de 2014

La senda

Un hombre, un desierto.
Su sueño, su páramo.
El hombre, el mar,
su realidad, su yermo.
Los únicos honestos
que siempre viven
tal y como los recordamos.

El polvo se acumula
en los detalles y las ciudades
se arruinan. Secas avenidas
de árboles revolucionarios
reclamando la jungla.
Las luces se encienden
para los que queden,
para el que acuda.

Dentro, invisibles,
los órganos se enfrentan
y las ideas van tomando raíces.
Trepadoras enredaderas
cosen los ojos al tiempo
mientras las paredes

se van destartalando.

lunes, 17 de marzo de 2014

Indecible

Soñando como si el tiempo parase
seguimos en nuestra afable rutina
con la gracia de un gato que arañase
un árbol que sangra resina.

Y sin embargo el ojo sigue frenético
escudado tras el párpado, inquieto.

Mi piel se seca y vuelve arena
con  una caricia, con un suspiro,
dejando sólo los ojos como retiro
y público mudo de la triste escena.

Fuera ya la sudada sábana,
fuera ya la dura almohada.

Pero después se arrastran ávidos,
no ya ojos, sino diente y morro
de perro desenfrenado, entre impávidos
personajes de lengua de abejorro.

Los crispados dedos contra la madera
y el frío pie que flotando queda.

El hocico se daña y ensangrienta,
en los dientes, se graban las baldosas
y no ceja el perro en su cruenta
guerra por las hojas caprichosas.

El labio está inflamado y brilla,
al rechinar los dientes en baño bermejo.

Ese ansia, esa duda y pesar incierto,
como plantas nacidas de la roca,
no se va, se entierra, cuando mi alma evoca

la contradicción de estar despierto.

viernes, 14 de marzo de 2014

Hidalgos

Esta ciudad sí que duerme,
aunque necesite pastillas
porque el despertador no falla.
Las avenidas volcadas
y las islas acumulan vacíos,
humedad, advenimiento.
Acomodadas como butacas
que crujen pero balancean.

Esta ciudad entre dos ríos,
que en vez de fronteras
parecen estrías.
Entre pactos y restauraciones,
entre formalismos
entre montañas tumbadas,
y cada consejero, cada delegado,
firmando su retirada.
Pero cada día
abre el mercado,
se alquilan depresiones,
compraventa de pieles.

Y entre todos,
a cual más inconsciente
el corsé apretando.


martes, 11 de marzo de 2014

Viejos periódicos

De servicio silencioso
en tiendas de mascotas.
O absorbiendo el color
de una habitación
modesta recién pintada.

Ya nadie habla del valor,
porque ya no quedan proezas.
La verdad es un frasco
que se vende al mejor postor,
y los gastos de envío
corren a cargo del adicto.
Vamos construyendo escaleras,
por el placer de subirlas
y ver quién más alto llega.

Pero hoy aún hay gestas,
guerras de indiferencia,
y viajeros insensibles.
Tan fríos, tan poderosos
como el relámpago
y el retrato de sus cámaras.
Aún hay lucha, resiliencia
contra la injusticia,
una rebeldía atragantada
cuando el foco no enciende
y la voz se pierde.
Un actor perdido en el público,
al que el acomodador no deja
escapar de la butaca.

Porque el héroe sobrevive,
y no hace falta valentía
en baño de gloria y olvido.
Pero valor se necesita
para levantar cada día.

viernes, 7 de marzo de 2014

La cruzada

O una guerra
de antemano perdida
contra el entumecimiento.
También en busca
del desconocido grial,
frena el caudal el cuerpo.
Y el río se filtra,
marcando la roca 
moldeando el terreno.
Los diques se dejan llevar
y el cosquilleo en los dedos.
Y al fin las ideas se erosionan
y el corazón se inunda,
con los deseos al descubierto.

El lobo cansado
más lobo que nunca
aúlla cerca de la luna
con espíritu de telescopio.
O de mirilla,
que como túnel de muerte,
se nos instaura.
Cíclopes esta noche,
y repartiendo parches.

lunes, 3 de marzo de 2014

Enigma Machine

Quizás forma parte del ritual. Como el azote que demuestra que estás listo para vivir. 

No sé cuándo, ni quién, ni bajo qué órdenes, si a ti, a mí o a todos. Puede que sea parte de un apartado secreto en su juramento. 
Algo tan normal que ya nadie pregunta. ¿Pero acaso no sienta extraño? Al nacer algo ocurre que ya nunca volvemos a ser nuestros. 


He visto cómo perdemos las llaves, el móvil, el sueño. Incluso más de una vez hemos estado perdidos, pero algo falta desde mucho antes. Siempre, la presión del horario, la expectativa del cercano, el juicio del extraño, ante nosotros. Tanta preocupación, de la preocupación nacida, acumulándose en el rostro. Con sólo segundos de pausa, de placenteras treguas en el pensamiento ante la belleza sincera de ciertos momentos. Que por desgracia sólo duran lo que la mano tarda en retratarla y “subirla” como marca la pauta.

Pero, ¿alguien se percata? ¿Cómo me siento la mente tan lejana estando entre huesos tan bien encerrada?
Quizás acaban el trabajo esos hombres de blanco, no ya obstetras, puede que ascetas, pero más bien cirujanos. En tu mismo cumpleaños, las separan. Sólo las partes que suponen más peligro, con precisión sobrehumana, de formas aún no inventadas.
Las recogen y guardan en cajas numeradas, personalizadas, de cristal, de acero, aunque en realidad no importa. Pues nadie las verá, y no pueden decirte nada.
Y creo, que lo curioso no es lo incompletos que quedemos, sino el casi divino juego que comienzan.
Nos lo devuelven todo, como premios a lo largo de nuestra vida, y nos parecen nuevos, de fantástica naturaleza. Y tan extraños nos resultan, que tenemos que volver a aprender a vivir con ellos.

A trozos, órgano a órgano, eres perseguido, y el rastro te guía. Cada vez te pierdes menos, pero más confuso, cada vez más sabio, y quizás más vivo.

La última contradicción, yo mismo, y puede que ahora, la única que no quiero.

sábado, 1 de marzo de 2014

'Muun' months

Hace tiempo que creo
que no soy dueño de mí mismo,
hace mucho que vivo
en órbitas, presenciando,
cada vez más cerca
pero siempre sin descanso.
Porque pareces eterna,
omnipresente.
Llevas mis mareas,
que no mareos,
sino más bien desmayos
cuando mis manos
sobrevuelan tu piel.
Y tras todo veo,
como marca de agua,
tu rostro en las retinas.

A la blanca luz,
las pupilas dilatadas,
y más espero tu brillo
en la noche pulida,
donde mi reflejo
vive y aguarda.
Esas noches que faltas
me siento ciega bestia
aullando al silencio.
En viaje sin fin
tras el rastro de recuerdos.