Si el sol en su cenit
el día abarca,
cuando una sombra
al amparo del viento
hagas tuya
y la arena en tus pies
cosquillee tu felicidad.
Si la marea sube
y el agua se lleva
todo a lo que llamabas casa.
Yo te acogeré entre mantas
y fuego para la piel mojada.
Y si las nieves de la montaña
se te vuelven espejismos
y huyes al bosque
también las hojas y brisa
acariciarán tu felicidad.
Pero si la avalancha
de tus suspiros te entierra
o tu morada de madera
no soporta la pasión de tu tacto
y el arder de tu piel.
Yo te acogeré sin descanso
y nos curaremos la heridas
que a todos asedian,
en cojines de música,
en almohadas de humo,
y amor, sincero, nuestro.
jueves, 17 de septiembre de 2015
domingo, 6 de septiembre de 2015
Versos de ceniza
Soy una esfera de cristal,
soy infinita.
Soy espejo del mundo
de raíces inversas
y deformes nudos.
Soy lupa de estrellas,
telescopio de manos
y ojos ansiosos.
Mas una mirada
que torna ciega
olvida el mundo,
y en sus grietas,
se acumula lo oscuro.
Vino tras la piel,
después del toque final,
cual caricia de gracia.
Me deshice.
Ahora soy planeta en implosión
habitado de fragmentos.
Y no vive ciego alguno
que vislumbre vida en mis fisuras.
Soy viuda del futuro
e hija de la nada.
soy infinita.
Soy espejo del mundo
de raíces inversas
y deformes nudos.
Soy lupa de estrellas,
telescopio de manos
y ojos ansiosos.
Mas una mirada
que torna ciega
olvida el mundo,
y en sus grietas,
se acumula lo oscuro.
Vino tras la piel,
después del toque final,
cual caricia de gracia.
Me deshice.
Ahora soy planeta en implosión
habitado de fragmentos.
Y no vive ciego alguno
que vislumbre vida en mis fisuras.
Soy viuda del futuro
e hija de la nada.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)