Hoy vivo solo,
pero hace tiempo
que alimento un monstruo.
Colecciona mis insomnios
y vueltas en la cama.
Recoge sueños olvidados,
frutas de la impotencia,
o mi inquietud tras el teclado.
Cuenta las miradas al reloj,
al móvil, y cuando despierto
en la noche cerrada,
observa desde alguna esquina.
Busca el brillo
de mi sudor frío
y destila frustraciones.
Se encarga de los platos,
paga las facturas,
cocina y conversa
con efectividad de autómata.
Se enraíza y crece,
desde dentro, sin control,
y al final uno sólo puede
compartir el piso
y aceptar al extraño.
miércoles, 9 de abril de 2014
lunes, 7 de abril de 2014
Aquel invierno, el canal se heló...
Un hombre, al frío,
en el fuego refugiado,
con el estómago vacío
pero la mesa llena.
Ella sonríe, y entiende,
todo embellece
con manos audaces
y mirada ávida.
Pero nada reacciona.
Y el silencio envuelve
a los dos amantes
por un mar separados,
ambos recordando
el abrazo que no llega.
Mirándose en la niebla
de un tiempo indiferente.
Enzarzados en deseo,
un duelo de luces
que sólo el cielo contempla.
en el fuego refugiado,
con el estómago vacío
pero la mesa llena.
Ella sonríe, y entiende,
todo embellece
con manos audaces
y mirada ávida.
Pero nada reacciona.
Y el silencio envuelve
a los dos amantes
por un mar separados,
ambos recordando
el abrazo que no llega.
Mirándose en la niebla
de un tiempo indiferente.
Enzarzados en deseo,
un duelo de luces
que sólo el cielo contempla.
viernes, 4 de abril de 2014
Thalassa! (O la furia)
Como de una guerra absurda
de la que nunca aprendimos
y llevamos al extremo.
Diez, treinta, cien, ¡tanto da!
Sólo hizo falta el ejemplo.
Quisimos ser los héroes
de asedios intangibles.
Perdurar en la memoria vana,
de la amnésica gloria,
como esclavo de un éxito atroz,
que nos otorga sentido.
Ora, todos somos griegos.
¡Grita!, la vida luchando,
¡respira!, la vida huyendo.
¡Reza!, los dioses cazando,
¡muere!, los dioses riendo.
Las descreídas, los ociosos,
las palabras de sobra
trabando los destinos.
Y el pasado como río
que arrasa, se desborda
hasta que al hombre extraña
su nombre y el espejo.
martes, 1 de abril de 2014
Breath (Gent, i tal com anem)
Los que duermen sin sueño
y despiertan cansados.
Los que duermen cansados
y despiertan con sueño.
Los cómodos en ascensores
o los que duermen en escaleras.
Cada cual prepara
el molde al que adaptarse,
el reloj o el collar,
corbata o sudadera.
Las arrugas marcan
mapas que no coinciden
y los ojos recogen
sabidurías diferentes.
Pero ambos con auriculares,
ambos torpes funambulistas.
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