domingo, 20 de diciembre de 2015

Pases

La noche es cerrada,
sus sombras se arremolinan
sobre sí mismas.
Pero en su quietud nada descansa.

El perro no duerme,
y en los callejones,
la ceniza precede a la antorcha.
Que, breve, incandescente,
en su fama se antoja
único faro en las tinieblas.

Una risa que lija la oreja
y alimenta el aullido,
limada en besos de preocupación,
olvida en el fragor de vasos
y quebrar de botellas,
su propósito.
Arracimados bajo neón,
somos únicos, últimos,
en desafiante brindis
a parpadeantes estrellas.

Soltamos palabras hasta entendernos,
en silencio premeditado,
más cansados que a gusto,
tragando efervescientes historias
tan absurdas como sus dueños.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Las cuerdas

Estábamos perdidos en desiertos,
rozándonos en las brisas.
Horas insondables, días sencillos,
mañana de espera, noches de luz.

Nuestra respiración se estremecía
al amparo del vaivén
del calor de un cuerpo
y un sudor frío.
Buscaba en labios, mordiscos,
en la espalda, uñas,
buscaba quedar en blanco
e iluminar las pupilas.
Buscaba el temblor, la incertidumbre
de una noche sin madrugada
en temor constante
de quedar apagada.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Emigrante rutina

¿Quiénes son los pájaros del alba,
que lloran la incertidumbre
de los rayos de madrugada?

¿Qué lloran los inocentes,
y cuánto amargan  las jarras?

Vivo esperas alargadas,
furor de espuma que se cierne
sobre dedos, hasta las botas.
Amagos, insistencia, palabras,
en coma, a la venta sobre mantas.
Historias inversas
sobre colonias de silicio
y huellas desgastadas.

Quedan las heridas,
y las murallas inacabadas,
piedras y mortero sobre el espíritu.
Y las plumas despechadas,
en intento feroz de levantar el vuelo.

Caballeros y damas de palacio nocturno,
los deseos se escapan en gritos,
despedid los sueños, que el gallo canta.

sábado, 24 de octubre de 2015

Halls of Mandos

Cuando muere la paciencia
el mundo se arruga
y los ojos se desinflan.

Cuando la esperanza cae
aún verde, uno respira madurez
e inhala un aire nuevo, humo,
de la hoguera del calendario.

Cuando no se sienten las heridas,
pero pesa la comodidad,
uno tiembla.

Entre sueños todo se perdona
pero nada sigue igual.
Y al hallar en la misma piel
locura y descanso
las palabras pierden cordura.

Verdugo y víctima,
mi hambrienta ansiedad
en lento devorar.
Hendir el diente
hasta perder la consciencia
de mi barbarie.

Hablar de perdón es impío,
hablar de castigo, herejía,
pues no hay más juez,
que la pluma.


martes, 13 de octubre de 2015

Arrastras y enciendes

Antorchas en la lluvia,
quemando palabras
para mantenerse vivas.

Iluminan el camino
con octópodo frenetismo,
ávidas de adrenalina,
sorpresa y latidos.

Como esos pájaros que cantan
en vuelo vertiginoso,
o graznando nuestros deseos,
que al llegar el halcón,
no huyen, mas aceleran.

El frío entumece,
tan alto,
el viento corta,
tan arriba.
Las plumas caen,
el pico se agrieta,
pero ellos aceleran.

Y cuando el atardecer
se cierna,
y el horizonte crezca,
la luna será bosque,
y cálido hogar.

jueves, 8 de octubre de 2015

Bendecido

Soy un cadáver hinchado,
flotante,
y una garra olvidada
aún en esperanza
respira sobre mí.

Pero en su ansia
perfora mi paz perecedera,
paz del perecido,
reclama nuestra madre,
de nuestra humanidad,
el único rastro.

Y la ponzoña se desborda
viscosa, con pena,
sobre su rostro, e invita
la supurante bebida
sobre pérfidos pulmones.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Mermaid Tales

Si el sol en su cenit
el día abarca,
cuando una sombra
al amparo del viento
hagas tuya
y la arena en tus pies
cosquillee tu felicidad.

Si la marea sube
y el agua se lleva
todo a lo que llamabas casa.

Yo te acogeré entre mantas
y fuego para la piel mojada.

Y si las nieves de la montaña
se te vuelven espejismos
y huyes al bosque
también las hojas y brisa
acariciarán tu felicidad.

Pero si la avalancha
de tus suspiros te entierra
o tu morada de madera
no soporta la pasión de tu tacto
y el arder de tu piel.

Yo te acogeré sin descanso
y nos curaremos la heridas
que a todos asedian,
en cojines de música,
en almohadas de humo,
y amor, sincero, nuestro.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Versos de ceniza

Soy una esfera de cristal,
soy infinita.

Soy espejo del mundo
de raíces inversas
y deformes nudos.

Soy lupa de estrellas,
telescopio de manos
y ojos ansiosos.


Mas una mirada
que torna ciega
olvida el mundo,
y en sus grietas,
se acumula lo oscuro.

Vino tras la piel,
después del toque final,
cual caricia de gracia.

Me deshice.

Ahora soy planeta en implosión
habitado de fragmentos.
Y no vive ciego alguno
que vislumbre vida en mis fisuras.

Soy viuda del futuro
e hija de la nada.

sábado, 15 de agosto de 2015

Las cinco cabos

Derrotado entre amigos
y revuelto en lodo.

Vencido en duelo injusto,
sin oponente.
Era arrastrado a su castigo
de eterno testigo,
se resistía entre lamentos
y uñas de desesperación.

Huyendo del mar,
y del reflejo poseidónico,
su gran mano aferró la tierra
en gesto vano,
último suspiro del gigante
que fui, muerto en la orilla.
Y tras los surcos las olas
rellenaban las ciclópeas marcas
con aguas tan hondas
como barrancos entre calas.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Envidia

De la persona en potencia
y la visión de espejo
que no podemos alcanzar.
Soy fruto de odio inmaduro
rencoroso del deseo de odiar.

Culpable declarado,
incapaz de actuar,
sirviente del ermitaño,
sabio en olvidos y dudas.

Sigo un sendero
por otros trazado
hacia un precipicio voluntario.

lunes, 27 de julio de 2015

Cadacual

Cada día en soledad
crece el ego
cual planta rociada
por suspiros y el espejo.

Cada día en soledad
crece el miedo
cual uña sin limar
de no dar caricias.

Cada día en soledad,
el idioma se oxida
y uno acaba hablando
su propia lengua.

Cada día en soledad
las afirmaciones son más firmes
...y menos ciertas.

miércoles, 22 de julio de 2015

Agridulce

Sol de mirada triste,
cual bochorno que añoro
evapora mi llanto desnudo
e insiste en respirar humo.
La sal y el tequila
besando la herida
de una mano inerte
buscando vida.

Éramos borrachos
al son de olas perezosas,
de orgullo y vanidad.
Estábamos sordos
ante un mundo ciego.
Exultantes de envidia mórbida
y aún así,
pretendíamos dinamitar el lenguaje,
sabotearnos los complejos,
acompañarnos en silencios y desafíos
de ternura, de tortura.


domingo, 12 de julio de 2015

Grobiņa

Cual pájaro que levanta el vuelo
con rocas en las garras.

Sin destino alguno,
en guerra con el suelo,
y cortando nubes,
en una sinfonía
que ahoga el pensamiento.
La sangre invade el miedo
y nace, cada vez más bajo,
cada vez la sombra más alargada.

Sueños de plumas carmesíes,
y cuerpo desnudo sangrando
cual pisadas en el cielo.

Hasta que el polvo se levanta
y al volver a calmarse
está la roca,
con o sin... heroína alada.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Garras

Incontables pupilas,
bajo impenetrables sombras,
frutos fatuos de una sorda avalancha.

Cada uno muerde más que el otro,
sin dientes, sanguijuelas aladas.
Y no cesan al caer y golpear el suelo,
no martillean, ni se rompen,
tan sólo se aplanan.

Son espectros de carne, mis entrañas,
que pavimentan el suelo de mis esperanzas,
mientras llueven las decepciones de otros.

Andando no se ve el brillo oscuro
hasta que es demasiado tarde
y queda anidado, deforme,
homúnculo en la suela del zapato.