¿Quiénes son los pájaros del alba,
que lloran la incertidumbre
de los rayos de madrugada?
¿Qué lloran los inocentes,
y cuánto amargan las jarras?
Vivo esperas alargadas,
furor de espuma que se cierne
sobre dedos, hasta las botas.
Amagos, insistencia, palabras,
en coma, a la venta sobre mantas.
Historias inversas
sobre colonias de silicio
y huellas desgastadas.
Quedan las heridas,
y las murallas inacabadas,
piedras y mortero sobre el espíritu.
Y las plumas despechadas,
en intento feroz de levantar el vuelo.
Caballeros y damas de palacio nocturno,
los deseos se escapan en gritos,
despedid los sueños, que el gallo canta.
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