en tiendas de mascotas.
O absorbiendo el color
de una habitación
modesta recién pintada.
Ya nadie habla del valor,
porque ya no quedan proezas.
La verdad es un frasco
que se vende al mejor postor,
y los gastos de envío
corren a cargo del adicto.
Vamos construyendo escaleras,
por el placer de subirlas
y ver quién más alto llega.
Pero hoy aún hay gestas,
guerras de indiferencia,
y viajeros insensibles.
Tan fríos, tan poderosos
como el relámpago
y el retrato de sus cámaras.
Aún hay lucha, resiliencia
contra la injusticia,
una rebeldía atragantada
cuando el foco no enciende
y la voz se pierde.
Un actor perdido en el público,
al que el acomodador no deja
escapar de la butaca.
Porque el héroe sobrevive,
y no hace falta valentía
en baño de gloria y olvido.
Pero valor se necesita
para levantar cada día.
cuando el foco no enciende
y la voz se pierde.
Un actor perdido en el público,
al que el acomodador no deja
escapar de la butaca.
Porque el héroe sobrevive,
y no hace falta valentía
en baño de gloria y olvido.
Pero valor se necesita
para levantar cada día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario