viernes, 4 de julio de 2014

Huir, crecer



Donde hay amistad no llega el olvido,

El deseo
en la garganta tropieza,
pero resbala
y llena el estómago.
No duele la soledad
sino el recordatorio.
No duele el silencio
sino la incomprensión.
Y sin desear no sufre
ni se arrepiente
el que no espera nada.
Pero como autómata vive
si es que eso no es estar muerto.

sólo queda el alma en vilo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario