la oscuridad,
noches eternas enjauladas
entre nuestros labios.
He llegado a ver oscuridad
en mis sueños,
uniéndome contigo
de cuarto a cuarto.
Tirando de ella
hasta que te encuentro.
Sea cerca o lejos,
en tus rincones
queda mi hogar
y acaba el éxodo.
Y allí, siempre esperando
a decir hasta luego.
Casi un beso robado,
a la soledad que llegaba.
Una última vez
que tanto deseaba
la oscuridad volvió
entre tu pelo.
Y mi felicidad murió
tras aquel abrazo.
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